Comienza el camino hacia el 9-M

Metidos como estamos en harina, uno llega a pensar que padece una peculiar esquizofrenia cuando se entera de que hoy se inicia la campaña electoral. La verdad es que llevamos de campaña subrepticia meses y meses, padeciendo mensajes y contramensajes, insultos y exabruptos, gritos y coacciones. Lógicamente, alguna propuesta sí que deslizan los candidatos entre tanto ruido.
Serán unos comicios, a tenor de las encuestas, de lo más reñido. Y eso es positivo por cuanto mantiene un interés inusual en otras convocatorias. Pero lo peor que podría pasar es que la contienda acabara convirtiéndose en un barrizal en el que todo valiera.
Eso no debe ser así. El juego sucio debería quedar descartado, aunque visto lo visto, aún existen algunos cafres empeñados en amargarnos no ya la tediosa y larga campaña, sino la pre y la post. En cualquier caso, a mí nadie me quitara el gusto de depositar, una vez más, el voto en la urna.
Antoni Martín

