"Es la economía, imbéciles"

20080328142948-0136p-bill-clinton-posters.jpg

Ya lo aseguró durante aquella campaña electoral que le condujo a la victoria Bill Clinton: "Es la economía, imbéciles". Y para los Estados Unidos aquella fue una verdad sin paliativos, indiscutible y tan cierta que los norteamericanos confiaron en el que se convirtió en inquilino de la Casa Blanca. En España, hasta antes del 9 de marzo, decir que la economía iba mal era "antipatriota", no podíamos hablar de crisis y mucho menos de recesión, como mucho de desaceleración. Pero la realidad, lo que ciertamente sucede, es que la construcción, uno de los motores de la economía de los últimos años, está cayendo en picado; comenzamos a conocer casos de inmobiliarias que se declaran en quiebra; el Estado reconoce que se ha recaudado casi un 30 por ciento menos de IVA debido a la caída del consumo y el superávit de la Administración decae a un ritmo preocupante.

Aunque, como hemos afirmado en tantas ocasiones, el problema es global, no es menos cierto que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no ha adoptado en cuatro años una sola medida estructural que sirviera para acolchar la caída. Y en eso son culpables por omisión del deber de socorro a sus ciudadanos. Aún así, los españoles le han vuelto a otorgar la confianza. Cosa absolutamente legítima, pero que nos recuerda demasiado a cómo recibíamos a Fernando VII tras la Guerra de la Independencia. Se trataba de un rey que huyó del país cuando más falta le hacía y que, a su regreso, anuló todas las libertades posibles, reconvirtió el sistema en una monarquía absolutista y se cargó de un plumazo la Constitución de las Cortes de Cádiz. Vamos que en poco tiempo despejó cualquier posibilidad de que nuestro país avanzara por la senda de la modernidad. Pues aún así, los españoles le recibimos con los brazos abiertos y le consentimos todo cuanto el monarca quiso.

No podemos establecer un paralelismo absoluto, pero sí quedarnos con la idea de que somos unos ciudadanos masoquistas que, pese a pasarlas canutas, preferimos lo malo conocido a los experimentos que están por venir (aunque tengan mejor pinta). Claro que ahora comenzarán a venir muchos problemas: más gente al paro, quiebras, impagos de hipotecas, apreturas del cinturón de los menos pudientes para poder llegar a final de mes... Y es que aunque hubiera venido Clinton a gritarnos lo de "es la economía, imbéciles", seguiríamos aclamando a nuestro Fernando VII. Dios quiera que nuestras calles no acaben llenándose de "Lazarillos de Tormes" u otros pícaros por falta de lo más esencial en pleno siglo XXI. Con lo bien que íbamos a finales del siglo XX...

Antoni Martín

28/03/2008 14:29. Autor: Antoni Martín. #. Tema: economía.

Comentarios > Ir a formulario

gravatar.comAutor: luz

¡ES EL CAPITALISMO, IMBECIL...!

Fecha: 28/09/2008 21:14.


Añadir un comentario




No será mostrado.






Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]