El oprobio en el quinto aniversario del 11-M

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Cinco años después de la masacre de aquel trágico 11 de marzo de 2004, con el juicio concluido y muchos puntos aún por esclarecer, el homenaje a las víctimas del terror de aquella aciaga jornada, que debió y debe seguir siendo eso, ha sido esgrimido por una infumable clase política para arrojarse los trastos a la cabeza unos a otros. Eso además de la incomparecencia del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al que los asesinados en los trenes de Atocha ya no le son útiles, ya no le sirven como arma arrojadiza contra los sucesores de su predecesor José María Aznar. La ausencia en el acto madrileño de los socialistas, sustentada en que la organización corresponde a la cuestionada e investigada Esperanza Aguirre, es una muestra más del sectarismo, falta de delicadeza y extrema falta de sensibilidad de quienes únicamente piensan en los intereses partidistas.

Las víctimas del terror de ETA no merecieron el trato que se les dispensó durante años en pos de un mal llamado proceso de paz imposible a cuenta de cesiones terminológicas y autonómicas de difícil encaje en el marco constitucional. Ahora, las del 11-M tampoco merecen que se las arrincone en la memoria, como si todo aquello no hubiera pasado, como si tuviéramos que correr un velo sobre un acontecimiento que marcó la historia de España. No sólo supuso un cambio político en el Gobierno, sino que además abrió una profunda zanja entre los españoles, una división alentada desde arriba. Toda una muestra del oprobio de que es capaz el ser humano, abocado a las mayores abyecciones en pos de más y más poder.

Pero lo que importa, lo que realmente debiera importarnos, es que aquella negra jornada casi doscientas personas vieron truncado su futuro y miles de familiares y amigos notaron cómo se les rompía algo muy dentro. Ellos, los muertos, los heridos, son los que hoy deben ser centro de nuestro pensamiento, así como sus seres queridos, aquellos que siguen adelante a pesar de la traumática ausencia del padre, del hijo o del hermano. Vaya por ellos nuestra oración en un día que debe ser para rendirles sentido y sincero homenaje.

Antoni Martín
11/03/2009 16:04. Autor: Antoni Martín. #. Tema: política.

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